Lesiones en las Almohadillas de los Perros: Causas, Tratamiento y Prevención
Las almohadillas son las partes finales de la pata del perro y están en contacto permanente con el suelo, soportando todo el peso del animal al caminar y correr. Además de su función protectora, las almohadillas poseen características curiosas, como su olor particular. Muchas personas reconocen el aroma de las almohadillas de sus perros, que suele describirse como similar al de maíz tostado o palomitas de maíz. Este olor se debe a una combinación de glándulas sudoríparas presentes en la piel y microorganismos inofensivos que habitan en la superficie, así como a la interacción constante con diferentes tipos de suelos. Aunque es un detalle curioso y en general inofensivo, un cambio repentino o desagradable en el olor puede indicar la presencia de una infección o lesión, por lo que es importante prestar atención a este aspecto como parte del cuidado general de las patas.
Mantener la integridad de este tejido es fundamental, ya que las almohadillas constituyen la única barrera entre los tejidos más sensibles del perro y las superficies u objetos dañinos en el suelo. A continuación, se presenta una lista de las causas más comunes de heridas en esta región, así como el tratamiento adecuado y posibles complicaciones.
Causas de las lesiones en las almohadillas de los perros
Las lesiones en las almohadillas de los perros son bastante comunes y generalmente se deben a tres causas principales:
Lesiones traumáticas:
Ocurren cuando el perro se corta la almohadilla al pisar astillas, cristales, clavos u otros objetos afilados. En estos casos, la herida suele atravesar la membrana, sangra y puede ser profunda, por lo que normalmente requiere puntos de sutura.
Erosión:
Las almohadillas pueden erosionarse cuando los perros caminan durante mucho tiempo sobre suelos duros y abrasivos, como rocas volcánicas o playas pedregosas. La almohadilla puede sangrar, pero la herida generalmente no es muy profunda, aunque puede verse muy sucia.
Quemaduras:
Pueden ser causadas por superficies calientes (como asfalto en verano) o frías (como suelos helados o nevados).
También pueden aparecer grietas superficiales que no sangran, pero requieren atención para evitar que se agraven. Es importante impedir que el perro camine sobre superficies que puedan causar más daño (por ejemplo, asfalto caliente, nieve, hielo, grava afilada, escombros de construcción u otros materiales potencialmente corrosivos). Se recomienda aplicar vaselina, especialmente si el animal va a seguir caminando sobre el mismo terreno, como ocurre con perros de trineo o de caza.
Tratamiento de las lesiones en las almohadillas de los perros
Las lesiones en las almohadillas siempre deben limpiarse cuidadosamente, primero con abundante agua y jabón, y luego con una solución salina en todas las ocasiones siguientes. Es muy importante asegurarse de que no queden partículas dentro de la herida.
En casos de heridas profundas, se debe considerar la necesidad de puntos de sutura para facilitar una correcta cicatrización. Algunas heridas también requieren la aplicación de una crema antibiótica.
Después de limpiar, la herida debe cubrirse y la almohadilla protegerse para que pueda sanar. La recuperación será lenta, ya que el tejido de la almohadilla no cicatriza fácilmente y la zona está constantemente expuesta a la abrasión y la presión. Además de los vendajes, la pata debe cubrirse con una bota o calcetín protector y, si es necesario, protegerse de los intentos del perro de quitárselo usando un collar isabelino.
El manejo conservador suele ser la opción habitual, incluso en casos de lesiones particularmente graves. Veterinarios de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Tesalónica, Grecia, presentaron el caso clínico de un perro que había perdido completamente una de sus almohadillas. Optaron por dejar que cicatrizara por segunda intención, aplicando un tratamiento antibiótico oral, irrigaciones regulares, vendajes y ejercicio limitado. Una vez que la lesión sanó por completo, el animal nunca volvió a mostrar signos de cojera.
Posibles complicaciones
A pesar de lo anterior, es importante vigilar este tipo de lesiones de manera continua y siempre considerar la posibilidad de desbridamiento y drenaje si se sospecha de infección, así como tratamientos antibióticos que podrían ser más efectivos.
Si no se trata adecuadamente, la lesión en la planta o la almohadilla en perros infectados puede llevar al desarrollo de celulitis y osteomielitis, que podrían volverse crónicas. Si se desarrolla osteomielitis, a medio plazo puede causar fracturas en las falanges y luxaciones. En algunos casos, incluso podría ser necesaria la amputación.
Las lesiones en las almohadillas de los perros son habituales y, a menudo, heridas benignas que solo requieren tratamiento conservador. Sin embargo, pueden ser difíciles de curar debido a su localización en áreas muy sensibles para el animal. Por ello, es de suma importancia prestar la debida atención a las lesiones en las almohadillas, incluyendo la observación de cambios en el aspecto, la textura o el olor, para evitar que se conviertan en problemas más graves.